Llevo toda esta semana de vacaciones, tengo hasta el martes (voy a trabajar el miércoles y luego puente, jijiji, vivo como una reina) y me estoy pegando panzada a series, anime y pelis. Entre el jueves y hoy me vi las dos de Kill Bill, me parece que es una chorrada de argumento pero me lo he pasado en grande viéndolas, no sé si sentirme mala persona porque me divierta ver como cortan en trocitos japoneses o como le saca el ojo a Daryl Hannah (cómo se conserva esa mujer por dios), pero bueno. La verdad es que Abierto hasta el amanecer también es una tontería de argumento pero la habré visto 2 o 3 veces, y no es por George Clooney.
El caso es que me han dado unas ganas enormes de apuntarme al gimnasio a pegarme. Desde hace años he querido apuntarme a kick boxing, y hasta hoy no he caído en la cuenta de que por fin tengo dinero para hacerlo. Y tiempo… de momento sí. Así que quizás me apunte, lo que no sé es cuánto duraré.
Y luego lo que no he podido resistir es las ganas de ponerme como sonido en el móvil el ñiii ñuuu ñiii ñuuu de los momentos de cabreo de Uma Thurman. Llevo nosecuanto tiempo con la marcha turca, así que ya es hora de cambiar, y este me parece un vacile de soniquete. Me ha sido imposible encontrarlo por la red, así que he cogido el Audacity y la película, y me lo he hecho yo. Lo dejo aquí por si alguien lo quiere.
Las calles, las clases, mi barrio, mi casa, seguían siendo los mismos, y sin embargo hablaban con voces distintas. Espera, me parecía escuchar a cada paso, tienes que esperar, no seas tonta, estate quieta, espera. Cada mañana, cuando salía de casa, intuía que iba a ocurrir algo distinto, grande, nuevo, y me sentía al mismo tiempo muy joven y muy mayor, consciente por una parte de que todavía no había empezado del todo aquello que alguna vez yo consideraría mi propia vida, cansada por otra parte de que todo siguiera siendo igual, por más que siempre prometiera estar a punto de empezar a ser diferente.
Estaciones de paso - Almudena Grandes
Esta mujer a veces escribe cosas muy muy como su apellido.
Ahora que ha pasado una semana, creo que ya puedo comentar lo último que he leído con mejor perspectiva. Se trata de la saga La materia oscura, compuesta por tres libros: Luces del norte, La daga y El catalejo lacado. Sabreis más rápido de qué hablo si os digo que el primer libro se puede encontrar ahora también con el nombre de la película que hace unos meses lo dio vida, La brújula dorada. Primero vi la película, me gustó, pero no terminé de entenderlo todo. Una vez terminé el primer libro la volví a ver y ya todo cogió sentido. Como adaptación, me parece aceptable, pero como suele pasar, la novela cuenta la historia infinitamente mejor. Mi recomendación es pasar de la peli y leer la saga. No el primer libro, no, todos, porque es a partir del segundo cuando todo se pone más que interesante.
Debería hacer una introducción. Hay que situarse en un mundo parecido a éste, en el que los humanos van todos acompañados de un ser llamado daimonion, tienen forma de animales, y son más o menos el alma materializada de cada uno. Lyra Belacqua es una niña de 12 años, que vive en el Jordan College de Oxford, y su daimonion es Pantalaimon. Es una cabra loca, valiente, una embustera, pero sabe valorar la amistad hasta niveles a los que no todos se atreverían. Por medio de su tío Lord Asriel, un investigador y explorador, descubre que existe el Polvo (la materia oscura), pero es un tema sumamente delicado y peligroso del que nadie debe hablar. Un día llega al colegio la señora Coulter, que la engatusa y convence para llevársela a vivir con ella. Antes de su marcha, el rector da a Lyra un aletiómetro, una especie de brújula de oro que responde a cualquier cosa que le preguntes con la verdad, pero muy pocos saben leerlo. Ella debe esconderlo y cuidarlo. A su vez, se están dando casos cada vez más frecuentes de desapariciones de niños, hay una organización apoyada por la Iglesia que se dedica a experimentar con ellos y con el Polvo.
El resultado de esto y mucho más, es que Lyra tendrá que salvar el mundo, y parece de primeras algo típico leído así, pero para nada es una historia típica, a mi me ha parecido de las más fantásticas y alucinantes, no sé si mejor o siguiendo de cerca a La historia interminable, tendría que releer este último de nuevo.
Me parece una saga, que uno no debe morir sin haber leído, siempre y cuando te guste la fantasía. Yo hasta que no vi la película con uno de los mayores amantes de esta trilogía, no la conocía, pero parece que tiene muchos fans por todo el mundo. El autor está haciendo ya otras dos novelas, además de que escribió un relato situado unos años después del final de El catalejo lacado. Pienso leerlas en cuanto salgan.
Sisor me envió el otro día este meme. Se trata de hacer un pequeño texto de 108 palabras en plan relato, pero empezando con la última frase del texto de quien te lo envió. Ahí va mi pequeña aportación:
Mi reloj, mi móvil… Todo había desaparecido.
No sabía si estaba en una película, o si había retrocedido miles de años en el pasado. Frente a mi se alzaba una inmensa pirámide que se veía iluminada solamente por la luna y proyectaba una sombra alargada. Parecían las manecillas de un gigantesco reloj.
En esos segundos de estudio del lugar en el que me encontraba, sentí que la temperatura había bajado y estaba tiritando. Y solo, el beduino había desaparecido. Decidí ir a la pirámide corriendo para entrar en calor y a medida que me acercaba, vi que había una entrada y frente a ella una sombra de una persona. No era capaz de distinguir más.
Reglas:
- El que envía el meme se lo podrá enviar a DOS personas.
- El texto será de 108 palabras (ni una más, ni una menos)
- El que envía el meme deberá hacerlo con el título de la redacción “Canibalismo…”.
- El que lo recibe no podrá volver enviarlo a alguien que ya lo haya recibido.
- El que lo recibe, deberá ceñir la temática de la redacción (de una manera libre) al título que le envían.
- El que lo recibe deberá iniciar su redacción a partir de la última frase del texto escrito por el remitente. En este caso sería “No era capaz de distinguir más.”
- Las palabras de la frase con la que iniciaréis el texto se dejarán fuera del cómputo global de las palabras.
Y mis elegido para seguir esta historiecilla son: Fran, por haber escrito ya un relato, y Harlem, porque le gusta mucho leer y quiero ver qué tal se le da escribir ficción ![]()
Tengo unas ganas enormes de escribir, de decir cómo me siento, pero no sé muy bien cómo hacerlo sin dar detalles, al ser esto un sitio público.
Físicamente estoy hecha polvo. Y creo que mañana será peor, me toca estar todo el día fuera, y levantarme a una hora a la que hoy estaba muy espabilada. ¿Qué he dormido? ¿3 horas? No sé, pero mi padre dice que tengo mala cara. Y mi madre, es una santa, que aunque ha visto las heridas de guerra no ha preguntado.
Ha sido la noche más… larga que he vivido. La más… loca, divertida, pero a la vez relajada, a gusto, en paz. A cualquiera que me conozca en persona se la cuento y no se la cree. De verdadera película, siempre logra que me haga sentir parte de una.
Por primera vez, nada de mentiras, todo de frente, claro como el agua. No me siento jugando con fuego, he visto que no, que no le amo, pero que sí le quiero. Y que a él le pasa lo mismo. Y si los dos estamos así, ¿qué problema hay? Ninguno, es genial. Siento que encajamos mejor que las piezas de un puzzle. Cuando me ha dicho que detesta eso de que te digan “¿en qué piensas?” ha sido como un bombazo, pero positivo.
Me siento tranquila, de nuevo tengo que repetir, en paz. Y feliz. Sí. Hace muchos meses que dejé de sentirme feliz y por fin vuelvo a saber qué es eso. Me ha cambiado algún chip dentro de la cabeza.